La propuesta del Cloud and AI Development Act (CADA) ha abierto un intenso debate dentro de la Unión Europea. Aunque su objetivo es reforzar la soberanía tecnológica y reducir la dependencia de proveedores extracomunitarios, varios responsables de defensa europeos han mostrado preocupación por el impacto que podría tener en operaciones críticas y en la interoperabilidad con sistemas de la OTAN.
Según el Financial Times, países del norte y este de Europa temen que los requisitos más estrictos limiten el uso de proveedores estadounidenses como AWS, Microsoft o Google para cargas de alta seguridad.
Un marco de soberanía en cuatro niveles
El CADA, presentado por la Comisión Europea en junio, establece un sistema de evaluación de soberanía en cuatro niveles para servicios cloud utilizados por instituciones públicas. Este marco analiza factores como la ubicación de la infraestructura, el control operativo, la propiedad, las cadenas de suministro de software y la exposición a jurisdicciones de terceros países.
Las actividades relacionadas con seguridad nacional, defensa, justicia o gestión fronteriza deberán operar en niveles de garantía 2, 3 o 4, según el artículo 30 del reglamento.
Sin embargo, el texto no impone un veto total a proveedores estadounidenses, permitiendo excepciones cuando no existan alternativas europeas viables o los procesos de contratación no ofrezcan soluciones adecuadas.
La preocupación del sector defensa
El sector militar europeo teme que los requisitos de soberanía puedan dificultar el acceso a capacidades avanzadas de IA y cloud proporcionadas por los grandes hyperscalers estadounidenses, esenciales para operaciones modernas. También existe inquietud sobre la interoperabilidad con los sistemas de la OTAN, que exige arquitecturas federadas, estándares internacionales y plataformas compartidas para misiones conjuntas.
La OTAN, además, está desplegando infraestructuras cloud clasificadas, como el programa Protected Business Network, adjudicado a Accenture por unos 200 millones de euros. Estas iniciativas requieren una integración fluida entre redes aliadas, algo que podría verse afectado si los países europeos adoptan restricciones demasiado rígidas.
Dependencia estructural y respuesta de los proveedores
La Comisión Europea reconoce que AWS, Microsoft y Google representan alrededor del 70% del mercado de infraestructura cloud en Europa. Mientras tanto, los proveedores europeos han reducido su cuota del 29% en 2017 al 15% en 2022.
Para adaptarse al nuevo contexto, los hyperscalers han lanzado ofertas soberanas: AWS con su European Sovereign Cloud en Alemania , Microsoft con su Sovereign Public Cloud y Google Cloud con configuraciones soberanas junto a S3NS y T-Systems.
Aun así, la Comisión advierte que estas soluciones no eliminan completamente la exposición a leyes de terceros países.
Un debate que seguirá creciendo
El CADA aún está en proceso legislativo y podría sufrir modificaciones antes de su aprobación definitiva. Lo que está claro es que la tensión entre soberanía tecnológica, competitividad y necesidades operativas del sector defensa seguirá marcando la agenda digital europea.