Microsoft ha logrado un importante avance en la lucha contra el cibercrimen al desmantelar EvilTokens, una sofisticada plataforma phishing-as-a-service (PhaaS) que utilizaba inteligencia artificial para maximizar la efectividad de sus ataques. La operación, realizada en coordinación con autoridades y empresas tecnológicas, ha permitido incautar 50 sitios web vinculados al servicio y ha llevado a la detención de dos individuos en el Reino Unido.
Una amenaza silenciosa
EvilTokens surgió en febrero dentro de Telegram como un servicio diseñado para que cualquier ciberdelincuente, incluso sin conocimientos técnicos avanzados, pudiera lanzar campañas de phishing altamente personalizadas. Su propuesta era tan peligrosa como innovadora: la IA analizaba bandejas de entrada comprometidas para identificar relaciones de confianza, autorizaciones de pago y responsabilidades sensibles, seleccionando automáticamente a las víctimas más rentables.
Además, recomendaba estrategias de fraude y redactaba mensajes que imitaban a contactos legítimos, elevando el nivel de engaño a un punto crítico.
En apenas seis meses, EvilTokens consiguió comprometer más de 12.000 bandejas de entrada en más de 10.000 organizaciones de sectores como distribución, construcción, finanzas, educación superior y salud, afectando especialmente a empresas de EE. UU., Canadá, Reino Unido, Australia, India y Francia.
El modelo de negocio era claro: los clientes pagaban 1.500 dólares por acceso inicial y una suscripción mensual de 500 dólares para mantener el uso del panel y las herramientas del kit . Entre estas herramientas destacaban módulos como Antibot redirector, B2B Sender, Office 365 Capture Link y un SMTP Sender, todos con cuotas adicionales.
Parando los pies a EvilTokens
Microsoft, con autorización judicial y el apoyo de empresas como Cloudflare, llevó a cabo una operación técnica y legal que permitió bloquear cientos de dominios, eliminar scripts maliciosos y desmantelar la infraestructura que sostenía el servicio . En los casos donde no era posible incautar los dominios, se desplegaron páginas de advertencia para neutralizar su uso.
Según Steven Masada, de la Digital Crimes Unit de Microsoft, la IA de EvilTokens no solo redactaba correos más convincentes: “ayudaba a decidir quién atacar, a quién suplantar y cómo explotar la relación para extraer la mayor cantidad de dinero posible” . Esta afirmación resume el verdadero riesgo: la automatización del fraude a escala global.
La operación concluyó con la detención de dos hombres de 32 y 38 años en el Reino Unido, que ya han sido puestos en libertad bajo fianza mientras continúa la investigación.
El caso EvilTokens demuestra cómo el cibercrimen evoluciona aprovechando la IA, pero también cómo las grandes compañías tecnológicas están utilizando estas mismas herramientas para combatirlo. La batalla por la seguridad digital entra en una nueva fase donde la inteligencia artificial es protagonista en ambos bandos.