Aragón se ha consolidado en los últimos años como uno de los territorios más atractivos de Europa para la instalación de grandes infraestructuras digitales. La llegada de gigantes tecnológicos y la construcción de campus informáticos ha situado a la comunidad en el mapa mundial de la innovación, pero el verdadero desafío comienza ahora: convertir esa inversión en desarrollo económico y social sostenible.
Esta es la tesis central del informe presentado por la Fundación Basilio Paraíso, elaborado en colaboración con Microsoft, que propone 5 ejes estratégicos y 15 medidas concretas para asegurar que el despliegue de centros de datos genere valor real para Aragón.
Una inversión sin precedentes
El estudio cifra la inversión total anunciada en torno a 70.000 millones de euros, de los cuales más de 33.400 millones corresponden a proyectos con expediente oficial. Además, estima una potencia informática unificada cercana a 1.700 megavatios, lo que sitúa a Aragón como un polo tecnológico de referencia.
La repercusión económica se divide en dos fases claramente diferenciadas:
- La “ola” constructiva (2024-2033): generará 8.065,9 millones de euros de riqueza directa e indirecta y 143.536 empleos equivalentes a jornada completa a lo largo de la década. El punto álgido llegará en 2028, cuando la actividad constructora representará el 4,3% del PIB regional y el 5,9% del empleo.
- La fase de operación continua: una vez construidos los campus, su funcionamiento aportará 1.149,6 millones de euros al año al PIB aragonés y mantendrá 3.217 empleos estables durante 20 o 30 años de vida útil.
Estas cifras reflejan una oportunidad histórica, pero también un riesgo: que Aragón se limite a ser un mero contenedor de servidores sin capturar el valor añadido que genera esta industria. El informe lo expresa con claridad: es imprescindible evitar inversiones que no dejen un impacto social y económico duradero en el territorio.
Las 5 palancas estratégicas para retener el valor en Aragón
La Fundación Basilio Paraíso propone una estrategia activa basada en cinco grandes ejes, cada uno acompañado de actuaciones específicas.
1. Estrategia del conjunto
El objetivo es que Aragón no sea solo un lugar donde se alojan infraestructuras, sino una región capaz de desarrollar tecnología propia aprovechando el efecto tractor de las grandes empresas del sector.
Actuaciones:
- Estrategia aragonesa de IA y computación
- Unidad de gestión integral
- Observatorio de seguimiento
2. Cadena de suministro
Se busca preparar a las empresas locales para capturar contratos de mantenimiento y servicios técnicos, un mercado que moverá 174,3 millones de euros anuales en gasto recurrente.
Actuaciones:
- Mapa común de capacidades
- Programa de atracción y creación de empresas
3. Talento
El sector afronta una falta de mano de obra especializada. Los salarios en estas instalaciones superan en un 54% la media nacional , lo que convierte este ámbito en una oportunidad laboral de primer nivel.
Actuaciones:
- Plan de choque para el pico de obras (2026-2029)
- Itinerario de especialización sobre la FP existente
- Plan de atracción y retorno de talento
4. Dato y conocimiento
La cercanía a una superpotencia de cálculo debe impulsar la competitividad de sectores clave como automoción, agroalimentación o logística mediante la adopción de Inteligencia Artificial.
Actuaciones:
- Oficina técnica de espacios de datos sectoriales
- Plataforma de innovación abierta
- Capacitación del liderazgo empresarial en IA
5. Retorno al territorio
Es esencial que las localidades anfitrionas perciban beneficios visibles en empleo, infraestructuras, vivienda y servicios públicos.
Actuaciones:
- Marco de compromiso comunitario
- Asistencia técnica municipal
- Fondo de retorno territorial y agenda social compartida
Un reto estratégico para el futuro de Aragón
El informe concluye que atraer a las grandes empresas tecnológicas fue solo el primer paso. La verdadera tarea comienza ahora: convertir esa inversión en mejor empleo, empresas más competitivas y desarrollo rural.
La Fundación Basilio Paraíso, dependiente de la Cámara de Comercio de Zaragoza, reafirma su compromiso con el desarrollo económico y social de la región mediante el estudio, la prospectiva y la generación de ideas.
De esta manera, Aragón tiene ante sí una oportunidad única para liderar la transformación digital en España y Europa.